viernes, 28 de abril de 2023

El amor de Dios…

 


“Dios es amor. Pero el amor es vulnerable. Amar a un ser es inevitablemente depender de él, darle poder sobre nosotros. Dios nos ha dado poder sobre él. Dios ha querido tener necesidad de nosotros.

Podemos negar a Dios, olvidarnos de él. Pero él no nos puede negar ni olvidarse de nosotros. Podemos estar sin Dios; pero él no puede estar sin nosotros. Podemos dejar de ser sus hijos, pero él no puede dejar de ser nuestro Padre. 


El hombre que se rebela contra Dios es como un pájaro que, en medio de la tempestad se tira contra la roca escarpada. Pero Dios, en su piedad, se hace carne para que la violencia del golpe sea soportada por él y no por nosotros.”


Louis Evely


lunes, 24 de abril de 2023

Ambigüedad y anacronismo: ovejas y pastores…

 


“En la tradición bíblica, la imagen del pastor (que se asocia a Dios, al rey y a personas con responsabilidades en el pueblo) evoca cuidado y guía.

Más allá del contenido que cada cual quiera asignarle, la imagen del pastor resulta radicalmente, además de ambigua, anacrónica, cuando no inasumible, para la cultura moderna. Porque “pastor” (aparte de ser una figura lejana para nuestros contemporáneos) evoca “rebaño”. Y la imagen del rebaño remite a seguidismo, sumisión, obediencia ciega…, en una palabra, borreguismo. 


Actitudes que chocan frontalmente con la consciencia de la propia autonomía, el valor de la libertad individual y el respeto al camino de cada persona.


Los “pastores”, por su propia condición, tienden a ver a la gente como “rebaño”. Pero el ser humano no está llamado a vivirse formando parte de un rebaño, sino a crecer en comprensión de lo que somos y a vivir la unidad con todos y con todo, en coherencia con aquella misma comprensión.


El mismo Jesús fue consciente de los riesgos que entraña situarse en la posición de “pastor” y previno de manera tajante contra cierta forma de ejercer el poder: “El que quiera ser grande, que sea vuestro servidor. Y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea esclavo de todos” (Mc 10,43-44).


La humanidad no se divide en pastores y rebaño. Todos sin excepción somos necesitados y todos tenemos algo que ofrecer a los demás. Nadie hay tan poderoso que no necesite ser ayudado ni nadie tan limitado que no pueda ayudar.”


Enrique Martínez Lozano

domingo, 23 de abril de 2023

Iluminación y Dios…



 “La iluminación nos lleva a la presencia de Dios en todas partes, en todo el mundo, en el universo. La iluminación prescinde del color, desdeña el género, libera los talentos y escucha otras voces, no la suya, precisamente por no ser suya.

Ser iluminado es estar en contacto con el Dios en nosotros y a nuestro alrededor, en nuestra persona y en los demás, más que estar integrado en un camino concreto, en una manifestación determinada, en una construcción denominacional o nacionalista o en una identidad sexual, por buena y bienintencionada que sea esa forma benigna de religiosidad.


Dios es luz radiante, fuego resplandeciente, espíritu asexual, viento incoloro. Dios es el imán de nuestra alma, el aliento de nuestro corazón, la materia de nuestra vida. Dios no es el pigmento ni la bandera ni el género de nadie.


Y quienes otorgan identidad a su Dios según algunas de esas credenciales hacen un nuevo ídolo en el desierto. Para ser iluminados debemos dejar que Dios nos hable a través de todas las cosas, y de todas las personas, mediante las cuales Dios resplandece en la vida.”


Joan Chittister

martes, 18 de abril de 2023

Creer en Dios…

 


“Hoy, y aquí, el corazón y la razón me llevan a confesar: Creo en Dios o quiero creer en Dios, es decir: poner mi corazón en la Nada que es el Todo, en el Vacío que es la Plenitud, en el Ser o el Corazón indiviso de todos los seres, que se esconde y se revela y ES en todo. En el Misterio profundo y sensible como una entraña materna que engendra y da a luz todas las formas. En la Llama de la Consciencia universal de la que todos los seres son chispas, chispitas del mismo Fuego sin forma.

Y no importa cómo se le llame o que ni siquiera se le dé ningún nombre. Yo la/lo llamo Dios, porque es el nombre y la palabra que llevo más adentro y no sé cómo llamarlo de otro modo, y aún necesito llamarle de algún modo. Pero eso importa poco.


Lo que importa es entregar el corazón, confiar en la Realidad, hacerse samaritano compasivo de toda criatura doliente, y ser lo que SOMOS eternamente. Eso es en realidad creer en Dios, independientemente de las creencias. Y es la forma de crear a Dios o de recrear el mundo.”


José Arregi

miércoles, 12 de abril de 2023

Soñamos y trabajamos por una iglesia…


 

“Somos muchas las mujeres cristianas en el mundo que experimentamos conmocionadas y comprometidas que la violencia y la injusticia con las mujeres en el  interior y en el exterior de la iglesia no pueden tener la última palabra.  

Aquel que murió de vida, por anunciar el Evangelio como una Buena noticia de liberación para las mujeres nos cubre con su Ruah creativa y resiliente en el compromiso y la exigencia de la ekklesia de Jesús como comunidad de iguales, hasta que las últimas sean las primeras.


La Pascua renueva nuestro convencimiento de que el Resucitado es el Crucificado, encarnado también en las crucificadas de la historia. Con ellas nos invita a alumbrar de nuevo la iglesia y la mesa inclusiva de la sororidad. Por eso la Pascua es tiempo de renovar sueños y compromisos:


Soñamos y trabajamos por una iglesia que rompa con la antropología patriarcal que legitima la subalternidad y la discriminación de las mujeres. Frente a ello proponemos una antropología relacional basada en las relaciones de mutualidad. Una antropología que recupera imágenes y lenguajes sobre la divinidad, también femeninos, ignorados tradicionalmente en la historia de la iglesia, pero que sin embargo forman parte de la revelación bíblica. Una iglesia que elimine el lenguaje patriarcal y sexista de homilías, textos y documentos y se atreva a interpretarlos, no sólo para leer la Biblia y vivir el evangelio de otro modo, sino para que sean liberadores para la humanidad entera.


Soñamos y trabajamos por una iglesia que reconozca, de hecho, que los cuerpos de las mujeres son cuerpos a imagen y semejanza de Dios y por tanto aptos para representar lo divino y nunca objetos de explotación y violencia.


Soñamos y trabajamos por una iglesia que favorezca la cultura del cuidado, el buen trato y las relaciones horizontales en todos sus espacios. Una iglesia con tolerancia cero con la pederastia y las violencias machistas, dentro y fuera de ella misma. Una iglesia que mire a los ojos a sus víctimas y se ponga de su parte poniendo en marcha mecanismos que hagan posible la justicia, la reparación y la prevención. 


Soñamos y trabajamos por una Iglesia en la que las mujeres seamos miembros de pleno derecho. Porque en un mundo en el que las mujeres tenemos responsabilidades políticas, sociales, económicas y de gobierno, resulta incomprensible y anacrónico nuestra escasa representación en los principales órganos consultivos, de discernimiento y de decisión de la Iglesia.


Soñamos y trabajamos con una Iglesia que reconozca la plena ministerialidad de las mujeres. Que no nos niegue ni el don, ni la gracia, ni la vocación, ni el derecho, en virtud de nuestra consagración como bautizadas y en la que desaparezca todo tipo de discriminación por razón de sexo.


Soñamos y trabajamos por una iglesia que se nutra y reeduque desde las aportaciones de la teología feminista, para hacer una lectura crítica y una reflexión de la propia experiencia y del evangelio, convencida que el evangelio no puede ser proclamado si no se tiene en cuenta el discipulado de las mujeres.


Soñamos y trabajamos por un iglesia comprometida contra la feminización de la pobreza y de la violencia de género dentro y fuera de ella misma, que respete la libertad y la adultez de mujeres y repiense la moral, especialmente la sexual y la económica, desde la perspectiva de las mujeres.


Soñamos y trabajamos por una iglesia que se abra al diálogo y la cultura de los movimientos de liberación de las mujeres, subrayando que la igualdad que buscamos no consiste en repetir el modelo masculino ni su comportamiento, sino la igualdad de derechos en una sociedad y en una Iglesia con palabra también de mujer y fundada en relaciones de justicia.


En este camino de sueños y compromisos compartidos sabemos que no estamos solas y que aquellas mujeres de la primera Pascua (la mujer del perfume, María Magdalena, María de Nazaret, Salomé, Juana, María la de Cleofás) nos hacen un guiño cómplice.


Pepa Torres 

sábado, 8 de abril de 2023

Ya somos resurrección y vida…



 “Ya ahora, somos resurrección y vida. 

La realidad a la que apunta la metáfora de la resurrección escapa a las coordenadas espaciotemporales, es decir, no es algo que pueda suceder en el tiempo y en el espacio. Apunta a la vida, la consciencia, la dimensión profunda de lo realmente real, aquella que permanece cuando todo cambia, a la plenitud de presencia que sostiene y constituye todo este mundo de formas cambiantes. En nuestra identidad profunda, somos precisamente esa plenitud de presencia (“resurrección y vida”, en palabras del evangelio) que trasciende el espacio-tiempo, sin principio y sin final.


La vida no es algo que tenemos, sino lo que somos. Lo que tenemos, lo podemos perder; lo que somos, permanece. La resurrección de Jesús es la proclamación irrefrenable de que la muerte no es sino un "paso" en el que, paradójicamente, despertamos a la Vida que somos. La Vida que somos no muere jamás.


La clave radica en abrirnos a nuestra verdadera identidad transmental y permanecer conectados conscientemente a ella y a la Vida. Eso es vivir resucitados.”


Enrique Martínez Lozano

martes, 4 de abril de 2023

Solidaridad con quienes sufren…



 “Conmemorar la Pasión no tiene el menor de los sentidos si no despierta en nosotras y nosotros la solidaridad con el que sufre. Y no sólo ello, si tomamos en serio las palabras de despedida de Jesús en su cena final, el amor tiene que llevarnos a una lucha y resistencia constantes contra todas las causas del sufrimiento de las personas inocentes, contra todas las causas de las arbitrariedades, injusticias, violencias, atropellos, crueldades…

Entonces, sí. La celebración de la semana santa tiene nueva vigencia cada año: dar la frente al dolor, sensibilizarnos ante él, comprometernos en tareas de erradicarlo de las vidas humanas. Dar a luz una Pascua inédita: un mundo de relaciones más humanas regidas por el amor y la acogida. Comprometer nuestra vida en el empeño de construir y generar esas relaciones nuevas con sabor a Evangelio.”


Carmiña Navia


miércoles, 29 de marzo de 2023

Es necesaria la conversión institucional…

 


“Se necesita urgente la conversión del modelo eclesial. De esa estructura piramidal y centrada en la figura del sacerdote, es necesario pasar a una estructura sinodal que, significa, una comunidad de hermanos y hermanas donde todos se disponen a caminar juntos.

Se necesita urgente la conversión de la separación entre la vida de fe y el mundo de la vida. Ser cristiano no es sacar tiempo para la oración diaria, la eucaristía, alguna devoción, alguna limosna, algún sacrificio, alguna norma moral que se cumple. Ser cristiano es vivir las 24 horas del día “haciendo el bien”. Eso implica preocuparse por lo social, lo político, lo económico, lo cultural, lo familiar, es decir, todos los aspectos de la vida, buscando cómo hacer para que prime el bien común, para que todo funcione de la mejor manera para todos, especialmente para los más necesitados. 


Se necesita urgente la conversión hacia los temas más álgidos que por no enfrentarlos van creando ese muro de separación entre muchas personas y la Iglesia. Temas álgidos son la participación plena del laicado en la Iglesia y, con justa razón, de las mujeres. Es también la moral social y sexual que no parece caminar al ritmo de las comprensiones actuales que, no son relativismo, sino asumir la complejidad de lo humano y buscar diferentes salidas. Es también dar la cara por tantos abusos sexuales y de poder que han cometido miembros de la Iglesia y buscar reparar el dolor de las víctimas. En fin, en cada contexto salen temas complejos que no han de evadirse.”


Consuelo Vélez 

domingo, 26 de marzo de 2023

Una espiritualidad integral…

 


“Somos uno con todo. Venimos del Todo a esta corta vida, en comunión con todos los demás vivientes. Nos dirigimos al Todo, en unión con el Aliento Vital de todo, a través del tránsito liberador o pascua que llamamos muerte. Somos minúsculos pulmones de la pascua interminable de la vida.

Si todo cuanto es y nuestro propio ser lo observáramos y sintiéramos como uno con Todo…, si desarrolláramos una cosmología, una antropología, una psicología, una filosofía de la comunión universal  (o una “teología” del Misterio de Bien y de Bienaventuranza, más allá del “Dios Señor de lo alto” metafísico separado, más allá de la religión)…, si aprendiéramos y enseñáramos a detenernos, a callar, a escuchar, a mirar, a admirar, a sentir, a conmovernos, como primer aprendizaje y asignatura en todos los currículos…, si implementáramos una pedagogía de la comunión universal, de la projimidad compasiva en todos los ámbitos vitales y sociales (la educación, la ciencia, la política, la economía, toda la cultura)…, si practicáramos personal y públicamente lo que Ken Wilber llama “espiritualidad integral”…, todo se transformaría. Se nos abriría el aliento. Viviríamos.


He ahí el gran reto de hoy, el más grave de todos los tiempos: o bien crecemos y educamos en esa interioridad hecha de projimidad o nos asfixiamos a nosotros mismos y los unos a los otros en la competición acelerada por el crecimiento. Sin duda, el Aliento infinito de Lo que Es seguirá animando aun sin nosotros. Pero en aquello que nos concierne a nosotros, depende también de nosotros.”


José Arregi

jueves, 23 de marzo de 2023

Poder y obediencia…



 “Durante siglos la Iglesia se ha involucrado en el poder de este mundo. La Iglesia misma es, en verdad, un poder terrenal.

El gran problema de la vida contemplativa, de la vida religiosa, del sacerdocio y de cada uno de nosotros es que hemos sido corrompidos por ese poder. Hemos sido utilizados por esa estructura para justificar una política de poder en el seno de la Iglesia.


Los contemplativos son considerados, por excelencia, como personas que aceptan sin cuestionar todo cuanto viene de la jerarquía. Nos han convertido en el grupo religioso que venera y justifica a ese poder. Podríamos estar involucrándonos en una de las grandes formas de la idolatría. No deliberadamente, pero podría interpretarse que esa es nuestra actitud. 


Pero eso a la Iglesia no le hace ningún favor; puede incluso ser un escollo en su camino. Tenemos que reflexionar sobre eso. Si hemos de tomar en serio nuestra vocación profética, no podemos dejar de examinar este aspecto.”


Thomas Merton

sábado, 18 de marzo de 2023

Creencias limitantes…


 

“La más común y nociva de las creencias limitantes es la idea de que para ser feliz y vivir en paz algo debería ser distinto de como es ahora. Ésta es la principal causa del sufrimiento psicológico, ¿Puedes imaginar cómo sería tu vida en este instante sin el ruido de fondo que constantemente te dice que algo te falta o que algo debe cambiar para poder ser feliz?

Una vez despierta en nosotros el interés por descubrir qué es y cómo funciona esta constante sensación de que algo me falta para estar bien, el foco de la atención se centra en chequear la creencia y así la mirada interior se va consolidando. De forma natural dedicamos más tiempo y energía a observarnos, a indagar con la mirada, a interesarnos por lo que está aquí presente en nosotros, dando paso a lo que conocemos como meditación.


La meditación es el espacio donde toda creencia se disuelve. Como en un pueblo de interior, en aquellos tiempos de antaño donde sus habitantes lavaban las ropas en el agua pura del río que lo cruzaba. Así funciona la meditación: como una corriente de agua fresca que limpia la falsa creencia de que para sentirse pleno y feliz las cosas deberían ser distintas de como son. Es el agua donde se diluye la sensación infundada de que algo me falta para sentirme completo tal y como soy.


Este descubrimiento va transformando nuestros comportamientos y actitudes, sintonizándolos con nuestra mejor versión, la que funciona desde la satisfacción y no desde la necesidad. Meditando nos quitamos esas gafas que nos impedían ver las cosas tal y como son, y así descubrimos que nuestra verdadera naturaleza es la plenitud y que el sentido de carencia del que se derivan nuestros patrones disfuncionales no es más que una creencia no investigada, una ilusión desenfocada… una cuerda con aspecto de serpiente.”


Jordi Casals

lunes, 13 de marzo de 2023

Aprender de la vida…

 


“Lo mejor para las turbulencias del espíritu, es aprender. Es lo único que jamás se malogra. Puedes envejecer y temblar, anatómicamente hablando; puedes velar en las noches escuchando el desorden de tus venas, puede que te falte tu único amor y puedes perder tu dinero por causa de un monstruo; puedes ver el mundo que te rodea, devastado por locos peligrosos, o saber que tu honor es pisoteado en las cloacas de los espíritus más viles. Solo se puede hacer una cosa en tales condiciones: aprender.”


Marguerite Yourcenar

viernes, 10 de marzo de 2023

Cosas que espero que no ocurran…




“Que no se adueñen del mundo

los monstruos de la ira.

Que no acaparen la poesía

los traficantes de eslóganes.

Que no controlen la fe

los carceleros de las preguntas.

Que no decidan el futuro

los que negocian con miedos.

Que no se apropien de Dios

los que rechazan al prójimo.

Que no escojan el camino

los que arrinconan la imaginación.

Que no escriban la partitura

los que desprecian la música.

Que no definan el amor

los que nunca han llorado.”


José Mª Rodríguez Olaizola