miércoles, 31 de enero de 2024

Porqué cada vez más personas se alejan de la institución eclesiástica…

 


“La sociedad se está transformando de una forma acelerada y la Iglesia, paralizada por el peso de los años, la fuerte jerarquización, las arrugas de los escándalos de poder y sexuales, el miedo al asociacionismo femenino que reducen a la mujer a una mera ideología, el papel de los laicos como actores secundarios o el fuerte clericalismo, hacen que todo el aparato institucional está viviendo horas bajas. La Iglesia no sabe ni tiene coraje para transformar tanta mediocridad acumulada y no es capaz de navegar en los mares de la historia actual. Para mí ha perdido la capacidad de amar, de profecía y de transformación del mundo, hoy no tiene nada que decirnos. Me da pena y se acumula una fuerte decepción en el corazón, a pesar de todo todavía mantenemos la fe y nos abrazamos a ese Dios de la misericordia y del amor.

Una Iglesia que tiene todavía rasgos medievales en muchas de sus organizaciones, no sirve ni para asentarse en el mundo actual, para acoger las diferentes realidades, ni para transmitir el evangelio en los nuevos foros que demanda la sociedad. Yo creo que debe empezar por una renovación espiritual de su jerarquía para poder presentarse en el mundo.


La sociedad busca a Jesús, no a la Iglesia. De ahí el fariseísmo de muchos dentro de la institución al faltarle un verdadero encuentro con Jesús que ha generado en formulismos, cumplimientos y legalismos, no tanto el encuentro con el hombre actual y sus problemas, con los jóvenes, con la mujer que pide su espacio en la sociedad y en la Iglesia, con los laicos. Las estructuras eclesiales son necesarias, pero deben estar al servicio de la vida y al servicio del crecimiento de la fe. En tiempos de Jesús se ejerció la autoridad religiosa con autoritarismo y en vez de servir se usaba al pueblo para sus intereses. Aquí todos quieren ser el primero, pero nadie el último. No encuentro y, miro y miró, ese sacramento de fraternidad.


Sueño con otra forma de Iglesia, donde podamos poner en el centro a Jesús. Un Dios encarnado, que con su vida, muerte y resurrección nos ha ofrecido la mejor oferta de amor que la humanidad ha conocido. Eso nos impulsa a un compromiso de fidelidad y responsabilidad con ese amor y con el programa del reino: las bienaventuranzas.


Necesitamos una Iglesia con suficiente madurez para hacer creíble todo lo que hace y dice.”


Juan Antonio Mateos Pérez 

domingo, 21 de enero de 2024

Pascua de los sentidos…



“Página en blanco,

oído que me escucha

sin el más mínimo ruido,

retina que me acoge

sin distorsión y sin juicio,

espejo fiel y veraz

en quien me digo,

amiga que no apresa

mis rasgos vacilantes,

libertad que me ofrece

todos los caminos,

confidente gratuita

si tacho, enmiendo y rompo,

espera que no urge,

regalo que no exige,

herencia vegetal

de bosques centenarios.


¡Cada día te ofreces

más imagen del Dios

tan silencioso

y tan cercano

en quien me escribo!”


Benjamín González Buelta 

viernes, 12 de enero de 2024

Hacer más humana la humanidad…



 “Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a seguir el beneficio, solo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. 


Y en ese momento, cuando la desertificación del espíritu nos haya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad...”


Nuccio Ordine

martes, 9 de enero de 2024

Comprensión…



 “Con independencia de los retoques legendarios que posteriormente se añadieran al relato de los milagros, lo que desde un punto de vista histórico está acreditado es que Jesús encontraba palabras y gestos adecuados para hacer volver a la vida a las personas que se acercaban a él.

Su osadía y su franqueza le costaron la vida, pero hizo comprender a la humanidad que la verdadera línea divisoria entre los hombres no discurre entre la virtud y el vicio, la santidad y el pecado, la ortodoxia y la heterodoxia, sino que lo importante era comprender, comprenderse a uno mismo y comprender a las personas que tenemos a nuestro lado, pase lo que pase, y curar mediante esa comprensión.


Cómo escapar del círculo vicioso del miedo y la desesperación para adoptar una actitud confiada y esperanzada: desde esta pregunta se gana la perspectiva desde la que distinguir con total nitidez el perfil del hombre de Nazaret.”


Eugen  Drewermann


viernes, 5 de enero de 2024

Las huellas de Jesús…



 “No sabemos mucho acerca de Jesús. Pero si seguimos sus huellas percibimos que él buscó a Dios, que encontró a Dios, que quiso revelar a ese Dios como próximo a cada hombre y como cercano de cada uno de nuestros prójimos. Quien quiere saberlo sabe también que la voz de Jesús sigue siendo una voz viviente, su verdad una verdad aún viva, y su Dios un Dios aún viviente y cercano.

Este Jesús está enterrado bajo una montaña de cursilería, fábulas y fraseología eclesiásticas. Es preciso redescubrir a Jesús.”


Uta Ranke Heinemann