lunes, 25 de septiembre de 2023

Consciencia…



 “La forma en que experimentamos la realidad es la interpretación que nuestro cerebro hace de los estímulos del exterior. Nuestro alrededor es real. Las cosas son reales. Nuestra consciencia es real. Pero la consciencia no permite ver la realidad tal como es, sino tal como somos nosotros.

La consciencia es un misterio global, porque en todo el planeta existen las mismas incógnitas, y es individual porque cada persona lo vive en sus propias carnes. 


Hay tantas definiciones de consciencia como personas en el mundo, y eso está bien porque cada uno es la autoridad de su propia experiencia. Aunque busques en todos los diccionarios y enciclopedias, es muy complicado encontrar una definición común.


Si te das cuenta, lo que hace la consciencia es recopilar, organizar y combinar un montón de información de diferentes modalidades, por ejemplo, mediante los cinco sentidos. Los coge todos y los resume en un formato único que dan pie a comportamientos.


La consciencia ofrece al ser humano una manera de interacción con el mundo y propuestas para que se comporte lo suficientemente bien como para seguir vivo en el futuro. La consciencia saca lo mejor de cada sentido, no solo de los cinco clásicos sino también de otros como la memoria.


En resumen, la consciencia es un conector de percepción para que el organismo permanezca en buen estado.


Anil Seth 

jueves, 21 de septiembre de 2023

Más allá de palabras y conceptos…



 “Cada tradición religiosa formula lo sagrado de manera diferente, y esto afectará ciertamente a la forma en que las personas lo experimentan. Hay importantes diferencias entre Brahman, Nirvana, Dios y Dao, pero esto no significa que uno sea verdadero y los otros falsos. En este asunto nadie puede tener la última palabra.

Todos los sistemas de creencias han tenido que esforzarse para mostrar que lo supremo no puede ser adecuadamente expresado en ningún sistema teórico, por más augusto que sea, porque la verdad está siempre más allá del alcance de las palabras y los conceptos.”


Karen Armstrong 

sábado, 16 de septiembre de 2023

El viaje…



 “No es verdad. El viaje no acaba nunca. Solo los viajeros acaban. E incluso éstos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en relatos. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo:”No hay nada más que ver”, sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio en la noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba.

Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino.”


José Saramago

martes, 12 de septiembre de 2023

Realidad abierta…



 “La realidad es abierta, infinitamente abierta. Y en una realidad infinitamente abierta, ¿quién puede decir “lo posible llega hasta aquí, ya no es posible seguir”? La posibilidad no tiene fin. Siempre está abierta a una nueva posibilidad. Lo imposible no es sino la infinitud de la posibilidad inscrita en el vacío o en el corazón de la realidad. Somos parte de esa realidad con su horizonte infinito de posibilidad(es).

Imposible: ahí tienes otro nombre de Dios o de lo Divino. Imposible, es decir, Infinitud de lo posible. Por eso dijo Jesús de Nazaret, místico de la fe en lo Imposible y profeta de la acción posible: “Nada es imposible para el que cree”. Pero no nos confundamos: “creer” no significa profesar dogmas y creencias, sino acoger el aliento necesario para levantar la mirada y dar un paso posible hacia el horizonte infinito.


ESO es lo que hay.”


Jose Arregi 

viernes, 8 de septiembre de 2023

Nuestra verdadera identidad…



 “A veces los momentos en que despertamos al verdadero yo constituyen experiencias muy intensas tras las cuales jamás podemos volver a ser los mismos.

Sin embargo, a menudo estos momentos de despertar son vislumbres sutiles y delicados que nos acontecen de las formas más diversas. Esos suaves asomos íntimos a nuestro verdadero yo en ocasiones sobrevienen en medio de la naturaleza, recostados sobre la tierra y viendo pasar las nubes en lo alto, o tal vez al inclinarnos para apreciar la fragancia de una rosa de color intenso, o en la soledad de la noche, al escuchar el sonido de la lluvia desde el interior de la casa. 


O quizás el verdadero yo haga su irrupción en esos momentos en que las personas que se aman se pierden para encontrarse en una unidad oceánica que escapa a su comprensión.


Somos seres espirituales creados por Dios a su imagen y semejanza. Y es esa identidad, otorgada por Dios, la que en cualquier momento puede asomar en la inmediatez íntima de nuestra conciencia cotidiana.


En nuestros momentos de despertar espiritual se nos conceden atisbos súbitos de nuestro yo verdadero como un misterio unitivo que es a un tiempo todo lo que Dios es y lo que somos nosotros en el fondo de nuestro ser.”


James Finley 

domingo, 3 de septiembre de 2023

El amor nos convierte en seres humanos…


 

“En el fondo el amor es el núcleo de toda religión. El amor del que se trata aquí no tiene nada que ver con la moral. No conoce el “debes” y el “tienes que”. Porque la persona que experimenta la vida en las cosas y en sí misma, ya no dañará a los demás. Tendrá una postura de veneración ante todo lo viviente. Al amor verdadero no le queda más remedio que actuar así, porque experimenta la unidad de la vida y el daño que haría a otro, se lo haría a sí mismo. 

El amor es la carta magna de toda religión. El amor debería ser el distintivo de los miembros de una religión. El amor nos convierte en seres humanos. Somos responsables de lo que irradia de nosotros, y siempre irradia algo de nosotros: benevolencia, animadversión, odio, compasión, amor. El amor no comienza con la palabra y el abrazo, comienza en nuestros pensamientos y sentimientos. Es una ocasión maravillosa para nosotros.


El amor es la ley de la construcción del mundo. Quien no sabe amar, quien no sabe abrirse, no podrá establecer un intercambio con otros. El amor es la condición previa para todo crecimiento y maduración. Quien no establece intercambios afectuosos, no podrá crecer. Quien ama, recibe. El amor es como el eco de la voz contra una pared. Resuena cuando emito la voz. El amor cura. Parece que el amor cura más que todos los demás remedios. El amor es la mejor medicina, y no sólo en sentido figurado.


Al final de nuestra vida no contarán nuestros méritos y obras. Nos tendremos que enfrentar sobre todo a la pregunta sobre cuánto hemos amado. No se nos preguntará si fuimos católicos, protestantes, budistas o de cualquier otra confesión. Se nos preguntará cuánto hemos amado. Este es el mensaje de todas las religiones.”


Willigis Jäger