jueves, 17 de noviembre de 2022

La espiritualidad…



 “En  su  sentido  originario espíritu, de  donde  viene  la  palabra espiritualidad, es  la cualidad  de todo ser  que  respira. Por lo tanto es todo ser que vive, como el ser humano, el animal  y la planta. Pero no sólo eso, la Tierra entera y todo el universo son experimentados como portadores de espíritu, porque de ellos viene la vida, proporcionan todos los elementos para la vida y mantienen el movimiento creador y organizador. 

Espiritualidad es la actitud que pone la vida en el centro, que defiende y promueve la vida contra todos los mecanismos de disminución, estancamiento   muerte. En este sentido lo opuesto al espíritu  no es el cuerpo,  sino la muerte,  tomada  en  su  sentido  amplio  de muerte  biológica,  social   existencial  (fracaso, humillación, opresión).


Alimentar la espiritualidad significa estar abierto a todo lo que es portador de vida, cultivar el espacio de experiencia interior a partir del cual todas las cosas se ligan y se re-ligan, superar los compartimentos estancos, captar la totalidad y experimentar las realidades como valores, evocaciones y símbolos de una dimensión más profunda.


El hombre/mujer espiritual es aquel que siempre percibe el otro lado de la realidad, capaz de captar la profundidad que se revela y vela en todas las cosas, y que consigue entrever la relación de todo con la Última Realidad.


La espiritualidad nace de  la  gratuidad del mundo,  de  la relación inclusiva, de la conmoción profunda, del movimiento de comunión que todas las cosas mantienen entre sí, de la percepción del gran organismo cósmico empapado de huellas y señales de una Realidad más alta y más última.”


Leonardo Boff 

domingo, 13 de noviembre de 2022

Ser plenamente…



 “Creo que vivir es darse y que darse es la mejor forma de recibirse y de ser. Que morir es vaciarse o darse del todo y que vaciarse y darse del todo es el paso para ser plenamente.

Que aprendemos a vivir aprendiendo a morir un poco cada día como mejor podamos, y que aprendemos a morir aprendiendo a vivir cada día lo mejor que podamos, en bondad desprendida y feliz. Que ahí se realiza en nosotros el Misterio de la Vida o de Dios, que es Pascua, incesante Pasar, inagotable Darse y Recibirse y eterno Renacer.


Que no hay otro fin del mundo que la codicia y la opresión universal. Que no hay otro criterio de juicio que el amor de cada día. Que no hay otra condenación ni infierno que el que nos procuramos en esta vida a nosotros mismos y a los demás cuando nos encerramos en nuestro y nos hacemos la guerra.


Que no hay otro cielo que la bienaventuranza compartida en la comunión de los vivientes, la Vida Buena común, y que ése es el cielo posible de esta nuestra Tierra común, el cielo al que aspiramos y del que somos responsables.”


José Arregi

miércoles, 9 de noviembre de 2022

Lo que puede el amor…

 


“Lo que puede el sentimiento 

no lo ha podido el saber,

ni el más claro proceder

ni el más ancho pensamiento,

todo lo cambia el momento

cual mago condescendiente,

nos aleja dulcemente

de rencores y violencias,

solo el amor con su ciencia

nos vuelve tan inocentes.


El amor es torbellino

de pureza original,

hasta el feroz animal

susurra su dulce trino,

detiene a los peregrinos,

libera a los prisioneros,

el amor con sus esmeros

al viejo lo vuelve niño

y al malo sólo el cariño

lo vuelve puro y sincero.”


Violeta Parra

domingo, 6 de noviembre de 2022

Somos atemporales…


 “Lo atemporal desconoce nacer y morir. El ocaso es transición a otra forma de existencia. Ocaso supone supervivencia  de una forma  diferente (no en el sentido de la supervivencia del yo) sino en el sentido  de la continuidad de nuestra identidad verdadera.


Nuestro verdadero problema no radica en el morir, sino en nuestro  apego a una forma determinada, a la que estamos teniendo ahora  mismo. Tal como soy, soy la manifestación de la Realidad originaria  Dios. Por ello no me preocupa el tema del renacimiento. Únicamente  Dios renacerá.


 No se trata de la extinción de la muerte con el fin de vivir eternamente, sino de trascender nacimiento y muerte. Nos consideramos mortales porque vamos a perder la figura exterior. Pero lo que somos realmente no conoce ni nacimiento ni muerte.”


Willigis Jäger

miércoles, 2 de noviembre de 2022

La victoria del amor…

 


“Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros, tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plena y totalmente, te aceptamos a ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, porque nuestro ser es tu ser, nuestro espíritu está enraizado en tu espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo y te hace ser testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor ha vencido. El amor es victorioso. Amén.”


Thomas Merton

sábado, 29 de octubre de 2022

Paz y satisfacción…

 


“Soy la absoluta pobreza de Dios. Soy su vacío, pequeñez, nada, fracaso. Una vez entendido esto, mi vida en su libertad, el autovaciamiento de Dios en mí, es la plenitud de la gracia. Un amor a Dios que no conoce ninguna razón, porque Él es la plenitud de la gracia. Un amor a Dios que no conoce ninguna razón, porque Él es Dios, un amor sin medida, un amor a Dios como persona. Amar a todos y no odiar a nadie: tal es el fruto y la manifestación del amor de Dios. Paz y satisfacción.”


Thomas Merton

miércoles, 26 de octubre de 2022

La luz es nuestra verdadera identidad…



 “La religión nos debería transmitir quiénes somos y cuál es el sentido de nuestra existencia. No debería infundirnos el miedo de un Dios vengativo que nos juzgará al final. Es grave que aún pulule esa imagen primitiva de Dios que causa miedo a la gente.

Pertenecemos a la familia Dios. “Dios” es nuestro apellido. Si nos preguntan: “¿De dónde procedéis?” podemos contestar “Venimos de la luz”.  Y la luz mira a través de nuestros ojos, a menudo oscurecida y desfigurada, pero luz divina.


Allí retornaremos. Deseo y espero que el camino por el que vamos, nos transforme de tal manera que podamos atravesar libres de miedo el umbral que nos separa de la siguiente existencia. Es solamente un umbral. Hemos hablado demasiado de la muerte y del juicio. Y no hemos hablado lo suficiente de la vida eterna, aunque la Escritura rebosa de ella.


Esta luz es nuestra verdadera identidad. Nuestra identidad es la vida de Dios que en el Evangelio se denomina luz. Si fuéramos capaces de reconocer nuestra identidad auténtica, no tendríamos miedo.”


Willigis Jäger 

domingo, 23 de octubre de 2022

La libertad de Jesús…



 “Toda norma trata de poner cauce al comportamiento humano para hacer viable la vida en comunidad. En principio, la ley nace de la atención a las diversas situaciones para velar por el bien común, pero con frecuencia acaba favoreciendo a los que la custodian. Entonces, ciega y muda, se convierte en una usurpación.

La autoridad que el pueblo reconocía en Jesús procedía de la referencia incesante a las personas en nombre de un Dios que quería que cada uno creciera desde la profundidad de sí mismo con y hacia los demás. Su libertad ante la Ley acabará costándole la vida. El orden establecido no pudo soportar la desautorización que suponía para ellos este escuchar a cada uno.


La tentación de toda institución es ponerse a la defensiva y absolutizar su posición frente a los que cuestionan el orden establecido. Entonces entran en pugna poder y libertad.


Jesús se opuso al poder en nombre de la defensa del núcleo irreducible de cada persona, particularmente de los que quedaban excluidos por unos principios implacables que se atribuían a Dios pero que provenían de otros intereses mezquinos.”


Javier Melloni

martes, 18 de octubre de 2022

Dios juez, una imagen mítica…

 


“Pocas imágenes han pervertido tanto la conciencia religiosa como esta de “Dios Juez” que, tal como se enseñaba habitualmente en la predicación y en la catequesis, te estaba vigilando constantemente (“mira que te mira Dios…”), no se le escapaba nada y anotaba todo para darte el castigo merecido. Tal imagen corresponde a un nivel mítico de consciencia, caracterizado (por lo que se refiere a esta cuestión) por la heteronomía, el mérito y la recompensa.

Tal imagen contaminó la conciencia religiosa inoculando en generaciones cristianas sentimientos angustiantes de miedo y de culpa. Como ha quedado dicho, se trata de una imagen mítica, pero extremadamente fácil de grabar en la conciencia y sumamente “eficaz” para sostener la institución religiosa, que poseía el poder de definir el comportamiento moral.


Resultaba fácil de inocular porque se asentaba en la experiencia vivida con las figuras parentales (percibidas como “jueces” que premian o castigan): se trata, sin duda, de un esquema infantil, seguramente ya olvidado, pero no por ello menos activo en la vida adulta. Es sabido que los esquemas o patrones vividos en la infancia quedan grabados a fuego en el cerebro, por lo que tienden a perpetuarse, condicionando nuestro modo de ver y de vivir, hasta que no se “ajustan cuentas” con ellos.


Y se convertía en un eficaz instrumento de sumisión porque la persona que se siente culpable (piénsese en el fenómeno frecuente de los “escrúpulos” en el ámbito religioso) está dispuesta a someterse con tal de liberarse de aquel sentimiento agobiante.


La espiritualidad acaba con la imagen de un “dios juez” y con todo sentimiento de culpa. Se comprende que “Dios” no es un Ente que dirige nuestra vida desde fuera y marca nuestro comportamiento en base a premios y castigos, sino la Realidad última que nos constituye. Por decirlo brevemente, “Dios” no es un Ser, sino un estado de ser. A su vez, esta comprensión muestra el engaño y la perversión de la culpabilidad; lo que emerge, en su lugar, es responsabilidad.”


Enrique Martínez Lozano

domingo, 16 de octubre de 2022

Semillas de Dios…

 


“Cada momento y cada acontecimiento de la vida terrena de todo ser humano siembra algo en su alma. Pues como el viento lleva millares de invisibles y visibles semillas aladas, así la corriente del tiempo lleva consigo gérmenes de vitalidad espiritual que se depositan imperceptiblemente en el espíritu y la voluntad de los seres humanos. La mayor parte de estas innumerables semillas perecen y se pierden, porque las personas no están preparadas para recibirlas; pues semillas tales como éstas no pueden brotar en otra parte sino en el buen terreno de la libertad y el deseo.

Si yo buscara a Dios, cada acontecimiento y cada momento sembrarían, en mi voluntad, granos de Su vida, que un día brotarían en cosecha de milagro.


Si en todas las cosas considero sólo el calor y el frío, la comida o el hambre, la enfermedad o el trabajo, la belleza o el placer, el éxito o el fracaso y el bien o el mal materiales que mis obras han logrado para mi propia voluntad, sólo hallaré el vacío, no la felicidad. No seré nutrido, no hallaré plenitud. Pues mi alimento es la voluntad de Aquel que me hizo y que hizo todas las cosas para darse a Sí mismo a mí a través de ellas.”


Thomas Merton 

martes, 11 de octubre de 2022

Poner fin a la marginación de la mujer en la iglesia católica…



 “La iglesia nunca tomó en serio a las mujeres, a pesar de ser siempre mayoría en ella. Al excluir a las mujeres de los mismos cargos y funciones que ostentan los hombres en la Iglesia, estamos apoyando modelos de patriarcado y de machismo también en la sociedad. La iglesia debería ser la primera en tener en todas sus estructuras eclesiales el 50 % de mujeres, en paridad con los hombres. Que hagan unas lecturas o impartan la comunión es una insignificancia.

Mucho hablar de la dignidad de la mujer, e incluso nombrar a una religiosa, Raffaela Petrini secretaria general del Gobierno del Estado de la Ciudad de Vaticano, pero de admitirla a los ministerios ordenados, nada de nada.  De no dar pasos en esta dirección, el patriarcado seguirá en pleno vigor en la Iglesia, y los altos cargos vaticanos seguirán en manos de hombres ordenados, considerándose en la práctica siempre superiores a las mujeres.


Afortunadamente ya hay mujeres que van tomando nota de sus derechos y dignidad en la Iglesia, y por lo menos el Consejo de Mujeres Católicas, que reúne a más de 60 organizaciones de mujeres, entregó estos días al Vaticano el informe de conclusiones del Sínodo de Mujeres.


En el documento exigen al Vaticano “desenmascarar las ideologías y teologías que justifican erróneamente el sexismo, el racismo, el clasismo y todas las formas de opresión o dominación”, así como lograr que la estructura vaticana reconozca “los vínculos entre el colonialismo, el patriarcado y las estructuras de la Iglesia de hoy, y trabajar para desmantelarlas, para que todos puedan participar con igualdad y alegría en la vida de la Iglesia”.


El objetivo es “renovar las estructuras de la Iglesia y las leyes canónicas” para “proteger los derechos de todos los miembros de la Iglesia, independientemente de su género o identidad sexual, y no sólo los derechos de los sacerdotes y obispos”. Por ello, insisten, es urgente “erradicar el clericalismo” y aplicar la “tolerancia cero de cualquier forma de abuso”.


Es necesario “crear una estructura y un entorno que permita a la Iglesia convertirse en un líder mundial en la defensa y el modelado de los derechos humanos integrales, en particular aquellos que protegen a las mujeres contra la violencia, el extremismo y los límites a su libertad” y “permitir la plena participación en la vida y el ministerio de la Iglesia de todos aquellos que se identifican como LGBTQI+.”


Faustino Vilabrille

sábado, 8 de octubre de 2022

Ser totalmente humanos…



 “En el camino espiritual se da una irrupción a la vida. Es como la floración del cerezo: ayer estaba todavía pelado y de repente, de la noche a la mañana, se abren miles de flores y luce un blanco purísimo. Nadie puede producir algo así, pues viene del interior.

Asimismo, la experiencia de la Realidad plena es la irrupción de la vida desde el interior. Hay un proverbio chino que viene al caso: "Le dije al almendro que me hablara de Dios. Y comenzó a florecer". Esto es lo que el ser humano debería poder decir también de sí mismo: comencé a ser totalmente humano.


En el fondo no se trata de otra cosa que de nuestra plenitud como seres humanos. Hemos nacido como personas para poder crecer y madurar hacia una existencia más amplia. Éste es el motivo real de nuestra existencia aquí. La verdadera falta que se comete es pasar por alto este deber de nuestra vida.”


Willigis Jäger

lunes, 3 de octubre de 2022

Ámate…



 “Jesús, que es una nueva creación, llama a todas las personas a la reconciliación consigo mismas, con los demás y con la créación.

La primera de todas, la reconciliación con uno mismo, el auténtico amor por uno mismo, no debe ser subestimada. Jesús enseñó a la gente a amarse a sí misma, a perdonarse, a reconocer la belleza divina y la cualidad de persona real en sí misma.


Es aquí donde uno empieza a aprender a amar a Dios, como lo atestigua el psicólogo Otto Rank: “Ser amados por Dios, lo cual se manifiesta como amor a Dios, sólo puede experimentarse sobre la base de la aceptación de nosotros mismos”.


Jesús libera a las personas del odio hacia sí mismas y del masoquismo. Las libera para que sientan compasión de sí mismas. De este modo, nos libera del pesimismo, que, como señala Rank, es la base del sadismo.


Al invitar a las personas a amar a los demás como se aman a sí mismas, Jesús incluye tanto la indispensable compasión por el yo como la compasión por los demás.”


Matthew Fox