jueves, 10 de marzo de 2022

Una legítima reivindicación…


 “Hace no demasiadas décadas la subordinación de la mujer al hombre era sangrante en la sociedad o la familia, y el proceso de cambio está en marcha, pero no terminado. Esta no debería ser una reivindicación de las mujeres, sino de todos, como sociedad.

¿Y en la Iglesia? También. Vamos tarde. Desde hace años una «revuelta de mujeres» quiere reclamar igualdad también en nuestra institución. Una igualdad que, sin ser homogeneidad ni identidad, sea igualdad de derechos y oportunidades. Sea compartir responsabilidades en la toma de decisiones. Sea una presencia plural, pero donde todas las personas tengan la posibilidad de encontrar su sitio, sin techos diferentes. Nos podemos perder en la forma, y entonces nos lanzamos a discutir sobre si el lenguaje ayuda o asusta.


Pero no debemos perdernos en ese laberinto, porque si no, nunca será ni el momento ni se darán las circunstancias para una reivindicación legítima. La búsqueda de caminos para que las mujeres tengan más peso en nuestra Iglesia es necesaria y urgente. Quizás sea por vía de desclericalización, de una nueva idea de la sinodalidad, o de la emergencia de estructuras que aún ni imaginamos. Pero trabajar por una igualdad más real es deber y misión para todos, haciendo real aquello de la carta a los Gálatas: «Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús» (Gal 3, 28).”


José Mª Rodríguez Olaizola

martes, 8 de marzo de 2022

Cristiano feminismo…



 “En las últimas tres décadas, han cambiado muchas cosas desde entonces en la historia del feminismo en España y en el mundo y también en la vida de las mujeres cristianas, pero mucho menos en la iglesia, que sigue siendo el gran bastión del patriarcado.

El feminismo, o mejor, los feminismos, son una necesidad vital. Son como el despertador de la conciencia de las mujeres y del entramado perverso del patriarcado. Porque el patriarcado no es una abstracción, sino que se concreta en prácticas, creencias, patrones de comportamientos discriminadores y excluyentes hacia las mujeres. Creencias que desgraciadamente siguen vigente en las leyes, en la organización social, en las relaciones, en las instituciones, en las religiones y en las propias conciencias de los varones y también de muchas mujeres.


Ser feminista es sabernos formando parte de una tradición de mujeres que no se conforman con quedar reducidas a la invisibilidad y la subalternidad, que cuestionan y denuncian la naturalización de la pobreza y la violencia contra las mujeres y que saben que las mujeres no podemos ser cuerpos a disposición de los varones y sus intereses, ya sean éstos económicos, políticos, sexuales, religiosos u otros. 


Ser feminista es mucho más que luchar por la igualdad, pero la igualdad es el primer paso. Es estar convencida de que la opresión de las mujeres está atravesada por múltiples opresiones como son la raza, la clase social, la orientación sexual y la lógica cultural del colonialismo. Es entender que las mujeres necesitamos liberarnos del patriarcado, pero también los hombres lo necesitan, y aspirar a ser persona-mujer, persona-varón, persona-trans, más allá de atribuciones de género, estereotipos y papeles sociales aprendidos que es necesario desaprender. 


Ser feminista cristiana es vivir la tensión de ser extranjera en tierras que nos configuran, pero en las que nuestra presencia siempre resulta incómoda: en la de la iglesia y en la del propio feminismo laico, que no termina de reconocernos en muchos casos por considerarnos un oxímoron. Ser feministas cristianas es, en definitiva, invertir las preguntas y estar convencidas, como diría San Ireneo interpretado con perspectiva de género, que la gloria de Dios es que las mujeres vivamos y lo hagamos en abundancia (Jn10,10) y para ello y por ello nos declaramos en revuelta: La Revuelta de las mujeres en la iglesia.”


Pepa Torres

domingo, 6 de marzo de 2022

Creer en el amor…



                                    “Creer de corazón y de palabra

Creer con la cabeza y con las manos.
Negar que el dolor tenga la última palabra.
Arriesgarme a pensar
que no estamos definitivamente solos.
Saltar al vacío
en vida, de por vida,
y afrontar cada jornada
como si Tú estuvieras.
Avanzar a través de la duda.
Atesorar, sin mérito ni garantía,
alguna certidumbre frágil.
Sonreír en la hora sombría
con la risa más lúcida que imaginarme pueda.

Porque el amor habla a su modo,
bendiciendo a los malditos,
acariciando intocables
y desclavando de las cruces
a los bienaventurados.”


José María R. Olaizola

miércoles, 2 de marzo de 2022

Somos vida, no ceniza…



 “Jesús no ha venido para decirte “recuerda que eres polvo y al polvo has de volver”, sino “recuerda que eres vida de Dios encarnada en la tierra del mundo”.  Vive, pues, para vivir y dar vida, pues tu final no es la ceniza de un infierno penitencial, sino el gozo de la Vida multiplicada en mil vidas de amor, por encima de la muerte.”  


Xabier Pikaza 


lunes, 28 de febrero de 2022

En torno a la fe…

 



“Cuanto más perfecta es la fe, tanto más oscura se hace. Nuestra certeza aumenta con esta oscuridad, pero no sin angustia e incluso duda material, porque no nos resulta fácil subsistir en un vacío donde nuestras facultades naturales no tienen nada propio que les sirva de apoyo.

Y es en las tinieblas más profundas donde nosotros poseemos más plenamente a Dios en la tierra, porque es entonces cuando nuestras mentes están más verdaderamente liberadas; es entonces cuando estamos llenos de Su infinita Luz, que a nuestra razón le parece pura oscuridad.


En esta suprema perfección de la fe, el Dios infinito se convierte en la Luz del alma rodeada de tinieblas y la posee completamente con Su Verdad. Y en este inexplicable momento, la noche más profunda se hace día y la fe se transforma en entendimiento.”


Thomas Merton

viernes, 25 de febrero de 2022

Siempre de tu mano…


“El corazón guardará siempre

todos los recuerdos,
todos los viajes,
todos los paisajes,
todos los inviernos,
todas las olas con sus playas,
todos los ríos y sus orillas,
todas las risas y las lágrimas,
todos los malos y los buenos momentos…

Solo nos salva el corazón
en el que depositamos
el lenguaje de la ternura,
la sinrazón de la esperanza,
la cómplice mirada,
la pasión indecisa
y la dulzura de la compañía
cuando la gris realidad
se transforma en la serena
cotidianidad de tu mano
y su brisa en nuestra vida.”


Miguel Ángel Mesa Bouzas

martes, 22 de febrero de 2022

Contemporizar la fe…


 “Algunos aducen que la fe no debe “contemporizar” con el mundo. Esto es cuestionable. Si algo es propio del cristianismo es la encarnación en la historia, el asumir este mundo como él es.

Jesús se encarnó como varón, en un tiempo concreto, en un pueblo con una lengua, unas costumbres, fue profeta itinerante, en fin, asumió su tiempo y vivió en él. Cuestionó lo que no correspondía al Dios del reino: ese Dios de la igualdad, de la inclusión, de la misericordia, de la acogida, de las buenas noticias.Nuestra fe, por tanto, es una fe encarnada que ha de asumir el mundo y vivir la fe en él.


La Iglesia ha de reconocer que muchas veces hay más ignorancia y dogmatismo que conocimiento de aquello a lo que se opone. La Iglesia necesita aprender mucho más del mundo para responder adecuadamente a él.


Conviene, por tanto, liberarse de tanto prejuicio y entrar en diálogo con los desarrollos presentes. Posiblemente así, la Iglesia mostrará que se toma en serio la encarnación del Verbo y por eso asume en verdad la realidad, sin tanto prejuicio o ignorancias que le impiden hacerlo.”


Olga Consuelo Vélez 

viernes, 18 de febrero de 2022

Claridad…


“Decir el pan, la lucha, el gozo, el llanto,

el monótono sol, la noche ciega.
Verter la vida en libación de canto,
vino en la paz y sangre en la refriega.


Desnuda al viento mi palabra os llega.
Sobre la plaza de la fiesta canto.
Pido que todos entren en la siega.
Vengo a espantar las fieras del espanto.


Mediterráneamente luminosa
escancio en mi palabra cada cosa,
vaso de luz y agua de verdad.


Si el Verbo se hace carne verdadera,
no creo en la palabra que adultera.
Yo hago profesión de claridad.”

Pedro Casaldáliga




lunes, 14 de febrero de 2022

Paz: justicia y libertad…

 


“Nadie ha nacido para ser esclavo. La libertad  es el grito de la humanidad. No hay pueblo que no haya luchado por ella. Pero la libertad auténtica va acompañada de la justicia. No hay libertad sin justicia social, como tampoco hay justicia social sin libertad. Esto es la paz.

El reino de Dios es un reino de paz, expresión de una sociedad justa, fraterna y solidaria, donde abunda la vida para todos. 


Lo opuesto a la paz es la injusticia, la opresión y la corrupción. Éstas engendran violencia con todas sus variantes. Las distintas manifestaciones de violencia tienen su origen en un sistema social injusto, prepotente, inhumano y excluyente. 


La paz sólo es posible donde reina la justicia y el respeto a todo hombre y mujer. La espiritualidad de la paz emana de un corazón pacífico, amante y respetuoso de la vida, y lleva consigo el compromiso por erradicar las causas que generan la violencia.”


Fernando Bermúdez López 

viernes, 11 de febrero de 2022

Encontrarnos en Dios…


 

“El secreto de mi identidad está escondido en el amor y la misericordia de Dios. Pero todo lo que hay en Dios es realmente idéntico a Él, pues Su infinita sencillez no admite división ni distinción. Por eso no puedo esperar encontrarme en ninguna parte más que en Él.

En definitiva, la única manera de poder ser yo mismo es identificarme con

Aquel en quien están escondidas la razón y la plenitud de mi existencia.


Por consiguiente, solo hay un problema del que depende toda mi existencia, mi paz y mi felicidad: descubrirme descubriendo a Dios. Si encuentro a Dios, me

encontraré a mí mismo; y si encuentro mi verdadero yo, encontraré a Dios.”


Thomas Merton

lunes, 7 de febrero de 2022

Quién soy…



 "¿Y quién es uno? Pues no se sabe muy bien. Porque como uno se va haciendo a lo largo de la vida, va cambiando de una manera o de otra. Pero en el interior de cada uno, siempre que se haya aprendido a pensar libremente, hay una especie de brújula que, si bien muchas veces no nos dice lo que tenemos que hacer, casi siempre nos dice lo que no tenemos que hacer. Y esa voz interior hay que saber escucharla.

Uno va andando, vacilando, dice: voy a ir por aquí, y se encuentra con que la brújula le dice que no. Y así, titubeando, llega uno a los 96 años. A mí me preguntan ¿qué piensa usted de usted mismo? Pues que he llegado a ser un aprendiz de mí mismo bastante bueno. Me parezco bastante a lo que yo quería hacer con José Luis Sampedro. No es una gran cosa, ni mucho menos, pero para mí significa mucho llegar a ser lo más parecido a lo que quería ser.”

José Luis Sampedro

viernes, 4 de febrero de 2022

El yo interior…



 “El yo interior es tan secreto como Dios y, al igual que Él, elude cualquier concepto que intente penetrarlo por completo.

Es una vida que no puede sujetarse ni estudiarse como un objeto porque no es “una cosa”. No puede alcanzarse ni obligársela a salir a través de ningún proceso existente, ni siquiera con la meditación.


Todo cuanto podemos hacer con cualquier disciplina espiritual es producir en nuestro interior parte del silencio, la humildad, el desapego, la pureza de corazón y la indiferencia necesarios para que el yo interior haga alguna tímida e imprevisible manifestación de su presencia.”


Thomas Merton

martes, 1 de febrero de 2022

El Cristo total…


 “El Cristo total es mucho más que el cristianismo. Tal como lo conocemos actualmente, el cristianismo es el resultado de tres conjunciones: la espiritualidad hebrea, la formulación griega y, en el caso del catolicismo, la organización romana.

Al salir al encuentro de otras culturas y tradiciones en un planeta irreversiblemente global, descubrimos que el cristianismo puede adquirir otras formas que no somos capaces de imaginar en este momento.


Asistimos a una crisis de lo que hemos conocido hasta ahora, pero ello no implica una crisis o un acabamiento de lo crístico.”


Javier Melloni